La mayor铆a de los que hemos estado disparando durante varios a帽os tenemos una breve lista de armas que hemos vendido y tambi茅n siempre hemos lamentado dejar ir. En los 煤ltimos a帽os, he dirigido la mayor parte de la compra de mi arma para reemplazar esas armas de fuego que tontamente dejo escapar. Una de esas armas fue un Campe贸n de Armer铆a de Springfield.

Recuerdo ese d铆a a principios de los a帽os 90 en una tienda de armas local, haciendo que mi habitual paso lento por los estuches de vidrio que mostraban una selecci贸n de 1911, cuando ese brillante Campe贸n de acero inoxidable, una de las ofertas m谩s nuevas de Springfield en ese momento, me llam贸 la atenci贸n. ojo. De pie en una mirada paralizada, estudi茅 las l铆neas y curvas de esta pistola de 4 pulgadas tipo Comandante y me cautiv贸 su apariencia robusta. Tuve que manejarlo, por supuesto.