Un nuevo patr√≥n en el comportamiento criminal es muy perturbador. En menos de un a√Īo, hemos visto a varios tiradores activos que primero se encierran en los edificios y luego comienzan una ola de asesinatos y caos. Esto tuvo lugar en Colorado, Pennsylvania, Chicago y nuevamente en Virginia Tech. No es una coincidencia o una anomal√≠a; esta situaci√≥n se ha convertido en un MO (modus operandi) muy real para los criminales y nosotros, como los buenos, debemos aprender a lidiar con eso y ahora mismo. Mi entrenamiento en criminolog√≠a, as√≠ como mi comprensi√≥n hist√≥rica del terrorismo, me dicen que los delincuentes son terroristas y que son imitativos, no innovadores. Si algo les funciona, seguir√°n haci√©ndolo hasta que los buenos lo detengan.

La vieja plantilla de rodear un edificio y negociar con calma con los secuestradores ya no es una con la que podamos contar. Los criminales homicidas han aumentado la apuesta inicial y est√°n estableciendo barricadas apresuradas antes de que vayan a violar, matar u otros actos ilegales.